Publicada el Jeudi, 24 de novembre de 2022

Rechazada la enmienda a la totalidad al Proyecto de Ley Foral de modificación de diversos impuestos y otras medidas tributarias

Los votos en contra de PSN, Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e I-E neutralizan el intento de Navarra + de devolver el texto que contiene la política fiscal, y éste se debatirá en Comisión

El Pleno del Parlamento ha rechazado hoy, con los votos en contra de PSN, Geroa Bai, EH Bildu, Podemos-Ahal Dugu e I-E, la enmienda a la totalidad formulada por Navarra Suma al Proyecto de Ley Foral de modificación de diversos impuestos y otras medidas tributarias que, con el ánimo de “proteger de la espiral inflacionista a las capas bajas y medias y al tejido productivo y comercial”, ha presentado el Gobierno.

 

Al no prosperar la devolución, el proyecto de Ley será trasladado a la Comisión de Economía y Hacienda, donde el día 16 de diciembre se sustanciarán los trabajos dirigidos a conformar el dictamen que, previsiblemente, el día 22 será elevado a Pleno para su definitivo debate y votación. El plazo para la presentación de enmiendas parciales expira este viernes, día 25, a las 12:00.

 

La enmienda a la totalidad con texto alternativo planteada por el G.P. Navarra Suma descansa en la convicción de que el proyecto de Ley Foral de modificación de diversos impuestos y otras medidas tributarias “no responde a las necesidades ni de las rentas medias y bajas, ni de las empresas, para quienes se demanda una deflactación progresiva en la tarifa del IRPF, con el fin de atenuar el impacto de la inflación sobre su capacidad económica.

 

El grupo mayoritario hace extensivo a empresas y trabajadores por cuenta propia la necesidad de aliviar las cargas fiscales en un momento de especial dificultad en el que se impone “proteger al tejido productivo y comercial sobre el que descansa el crecimiento económico y la creación del empleo, pilares básicos del estado de bienestar”.

 

Así las cosas y tras aludir a la subida de los tipos de interés y a los análisis que predicen un “notable frenazo del crecimiento del PIB e, incluso, escenarios de recesión en países europeos como Alemania”, Navarra Suma demanda una “reforma fiscal en profundidad dirigida a recuperar la competitividad perdida en los últimos siete años, fruto del continuo incremento de impuestos”.

 

En ese contexto, después de dejar constancia de las repercusiones que, a nivel de “equidad y eficiencia”, entraña plantear la fiscalidad como “instrumento recaudatorio”, se advierte sobre la “lógica maniquea” que subyace tras el “tono punitivo” que se observa en determinados tributos, con los que parece querer señalarse a determinados agentes como responsables de los problemas.

 

Por todo ello, se destacan las “modificaciones, ajustes y adaptaciones” que, para mejorar la normativa tributaria, también por las vías de su adecuación a la legislación nacional y europea y el acatamiento de sentencias judiciales”, se consignan en el texto alternativo con el que acompañan la devolución del proyecto de Ley al Gobierno.

 

Entre las medidas propugnadas por Navarra Suma consta la ampliación de la deducción extraordinaria (IRPF de 2022) a las rentas de hasta 45.000 euros, 10.000 euros por encima de lo propuesto por los cinco grupos que sostienen al Ejecutivo Foral en la proposición de Ley que se debate hoy mismo en el último punto del orden del día.

 

La iniciativa de Navarra Suma, con un coste de estimado de 140-150 millones para 360.000 potenciales beneficiarios, va asociada a una deflactación progresiva de la tarifa del IRPF hasta rentas de 50.000 euros, así como a una deflactación de los mínimos personales y familiares del 3%.

 

Los grupos que sostienen al Gobierno de Navarra se han remitido a los principios que inspiran el proyecto de Ley para, desde el “compromiso con los sectores y personas más afectados por la espiral inflacionista y la crisis el mercado energético”, desestimar, no sin divergencias entre ellos, la enmienda a la totalidad formulada por Navarra Suma.

 

En ese sentido, PSN y Geroa Bai han coincidido en subrayar la importancia de la “cohesión, política y social” a la hora de enfrentar una crisis en la que “la derecha, abonada a la mentira, ni está ni se le espera. ¿Qué es lo que no les gusta del proyecto? ¿La no deflactación de la tarifa? Este Parlamento ha deflactado dos veces la tarifa a lo largo de la legislatura y nunca lo han apoyado. Llevamos toda la legislatura adoptando medidas de alivio a las rentas medias y bajas, siempre sin su apoyo. No evolucionan. Lo quieren todo, el Black Friday de la política, y no se puede. No han sido capaces de aportar nada en cuatro años”.

 

Frente al modelo de la derecha, sustentado en la “bajada de impuestos”, se plantea “justicia fiscal, pero no como la que impulsaron en 2014. Sus propuestas encierran números muy elocuentes. 47 de sus 81 enmiendas son copia de las que presentaron el año pasado. Repiten 20 en IRPF y 14 en Sociedades. Ni la pandemia ni la guerra justifican sus contramedidas, basadas en incremento de exenciones, subvenciones y deducciones, sin atender a la progresividad. Tenemos dos modelos fiscales antagónicos, el suyo, de la autorregulación idílica de los mercados, y que se empezó a implantar de manera tranquila en 2015, pegado a la realidad”.

 

Aun compartiendo algunas modificaciones a nivel de progresividad, Podemos-Ahal Dugu e I-E han dejado constancia de que no se sienten reflejados en la “tibia reforma fiscal” que ha traído al Parlamento el Gobierno de Navarra.

 

“No es nuestra reforma fiscal, aunque ofrece algunos gestos que apuntan a lo que podría ser una reforma de izquierdas. Se gravan algo más las rentas de capital, se exime de pagar impuestos a los mileuristas, se limitan las compensaciones de pérdidas de las empresas y se recauda algo más en Patrimonio. También es interesante la deducción a trabajadores con rendimientos económicos inferiores a 35.000 euros. Los 65 millones que se dejan de ingresar por ahí saldrán casi en su totalidad de las tasas extraordinarias a la banca y a las eléctricas. Navarra Suma propone ahondar en las desigualdades. Cogen y amplían las medidas del Gobierno. No se diferencian tanto”.

 

EH Bildu, por su parte, ha defendido la “paciencia estratégica” de su grupo frente a la “ansiedad táctica” de Navarra Suma, que vuelve a priorizar la “rentabilidad política” de la enmienda a la totalidad frente al debate pausado en comisión, entre otras cosas porque “no hacen sino recapitular, mantenerse fieles a sus postulados, sin innovar. En el fondo siguen defendiendo una reducción en la base imponible, huyendo de la progresividad, también en Sucesiones, donde plantean una auténtica contrarreforma, al abogar por la recuperación de una práctica injusta. Beneficiar a las rentas de capital, tanto en IRPF como en Sociedades, es su objetivo principal. Nada nuevo. Es verdad que la reforma del Gobierno no incrementa, como nos gustaría, la recaudación en Sociedades. En cualquier caso, vamos a seguir intentando ampliar el escudo social para mejorar las condiciones de vida de la gente y, de paso, ampliar sus derechos”.